En la actualidad, la carboxiterapia es una de las mejores terapias para combatir la celulitis, el exceso de grasa y la flacidez en el cuerpo. Es un método no quirúrgico el cual consiste en el uso terapéutico del gas dióxido de Carbono (CO2) por vía subcutánea.
La forma en la que se realiza la carboxiterapia es a través de un equipo especialmente preparado el cual permite regular la velocidad del flujo, tiempo de inyección y monitorear el porcentaje de dosis administrada.
El CO2 puede ser usado en cualquier parte del cuerpo, especialmente papada, antebrazo y cartucheras con buenos resultados y sin efectos colaterales. La carboxiterapia es un método terapéutico para la celulitis, ideal para la mujer de cualquier edad, eficaz y seguro.
El CO2 actúa en la zona afectada y se elimina muy rápidamente
El CO2 se infiltra por vía subcutánea con una aguja esterilizada similar a la que se usa para aplicar insulina, conectada a una manguera muy delgada, la que a su vez se enchufa en un equipo especialmente preparado para este fin. El aparato permite regular la velocidad del flujo de CO2, el tiempo de inyección y monitorear el porcentaje de dosis administrada. Su introducción bajo la piel se completa con un movimiento de masaje manual que ayuda a distribuir el anhídrido carbónico y hacerlo circular.
Lo ideal es poder efectuar de una a dos sesiones por semana en un total de 10 a 12 sesiones corporales, con una duración de 30 minutos por sesión.
