Innovador tratamiento de manchas con láser
En la Clínica Ana Jiménez, podrá beneficiarse de uno de los tratamientos de manchas más innovadores, basado en la técnica del Láser Q-Switch, a través de la cual eliminará manchas en la piel sin cirugía ni marca.
El láser Q-Switch es un tratamiento de manchas que permite eliminarlas en rostro y manos sin cicatrices ni cirugía. Los disparos del láser son de elevada energía y poca duración, produciendo una fototermólisis selectiva que afecta únicamente a la mancha y la solidifica. Se genera una costra del tamaño de la mancha que cae al cabo de 7-10 días, dejando a la vista una piel nueva sin marcas.
Este tratamiento de manchas es efectivo no sólo en el rostro sino también en manos y en el escote, variando el número de sesiones en función de la extensión de las manchas. El resultado dependerá de si ésta es superficial (epidérmica) o más profunda (dérmica), para lo cual hay que hacer un diagnóstico preciso. Cabe destacar que la técnica de aplicación es prácticamente indolora aunque en caso de especial sensibilidad, se aplica una crema anestésica una hora antes de la sesión. Después de la sesión se cubre la zona con una crema antibiótica-cicatrizante y una cura oclusiva que se mantiene durante pocos días.

Eliminación de tatuajes
El láser Q-Switch es un novedoso sistema que permite eliminar o aclarar la mayoría de las tintas de los tatuajes, siendo particularmente efectivo eliminando la tinta negra, azul o roja. No obstante, puede haber algunos colores que sean más difíciles de eliminar como el verde, amarillo o azul muy claro.
En la clínica Ana Jiménez le podremos asesorar sobre la posibilidad de retirar el tatuaje y el número de sesiones que serían necesarias.

El tratamiento de manchas con láser consiste en múltiples sesiones, que serán realizadas cada seis / ocho semanas. Durante las mismas se va observando un aclaramiento progresivo.
El número exacto de sesiones necesarias no es estandarizado para todos los pacientes. Los estudios médicos muestran que pueden necesitarse una media de 5 sesiones para un tatuaje amateur y unas 10 sesiones para un tatuaje profesional. Sin embargo, pueden necesitarse más sesiones para aclarar más algunos tatuajes. En algunos casos puede no ser posible un aclaramiento total dependiendo del tipo de tinta, la profundidad y la extensión del tatuaje. De cualquier forma, es uno de los tratamientos más efectivos, sin cicatrices ni marcas.
